El parque eólico Fontella queda frenado por su afección a una zona núcleo de la Reserva de la Biosfera

El proyecto del parque eólico Fontella, promovido por Galenergy en los municipios de Aranga y Oza-Cesuras, queda definitivamente paralizado en la vía administrativa. La Dirección General de Energías Renovables y Cambio Climático ha resuelto denegar la autorización administrativa previa y la de construcción, al tiempo que acuerda archivar el expediente, una decisión que el Diario Oficial de Galicia publicó el 10 de marzo.
La clave del rechazo está en la evaluación ambiental. La Xunta recuerda que el proyecto ya había recibido el 9 de diciembre de 2022 una declaración de impacto ambiental desfavorable, un paso que terminó por condicionar la resolución final conocida ahora. En la última versión analizada, Fontella contemplaba siete aerogeneradores.
Según recoge la resolución, Patrimonio Natural emitió primero un informe favorable en octubre de 2022, pero dos meses después rectificó ese criterio e informó en contra. El motivo fue que, en una revisión posterior, advirtió que toda la instalación se situaba dentro de una de las zonas núcleo de la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, un extremo que no se había detectado en el primer análisis.
La tramitación venía de lejos. Galenergy había presentado la solicitud en febrero de 2019 y, después de una modificación sustancial del proyecto admitida a trámite en 2020, la iniciativa salió a información pública ese mismo año. Durante la evaluación ambiental se recabaron informes de distintos organismos autonómicos y también de los ayuntamientos afectados.
La promotora trató de revertir la situación a comienzos de 2023, cuando pidió que se declarase de oficio la nulidad de la declaración de impacto ambiental al considerar que no se le había dado traslado del segundo informe de Patrimonio Natural. Sin embargo, el expediente siguió su curso hacia la denegación y el archivo, que ahora la Xunta formaliza de manera definitiva.
La resolución sobre Fontella forma parte de un paquete de expedientes publicados en el DOG este 10 de marzo en los que la Administración gallega también archiva otros proyectos eólicos que no superaron el trámite ambiental. En el caso de Aranga y Oza-Cesuras, la decisión cierra, al menos por ahora, la vía administrativa para un parque que llevaba más de seis años en tramitación.