El Globo de Betanzos vuelve a conquistar el cielo tras una larga espera y ante una plaza abarrotada

Betanzos volvió a vivir una de las noches más esperadas de sus fiestas. El Globo de San Roque emprendió finalmente el vuelo en la madrugada de este lunes, después de mantener durante largos minutos la expectación de una plaza Irmáns García Naveira completamente abarrotada.
La espera se prolongó más de lo previsto, pero el desenlace compensó los nervios. A las 00.56 horas, el enorme aerostato de papel comenzó finalmente a elevarse sobre los tejados de la ciudad entre una gran ovación.
El lanzamiento puso el broche a una noche en la que miles de personas se concentraron para contemplar en directo una tradición que forma parte de la identidad de Betanzos y que cada año convierte la noche de San Roque en una de las más especiales del calendario festivo.
El vuelo se realizó, como manda la tradición, en la madrugada del 16 al 17 de agosto, coincidiendo con la festividad de San Roque. El aerostato es elaborado artesanalmente y alcanza unas dimensiones extraordinarias, hasta el punto de estar considerado uno de los globos de papel más grandes del mundo.
Una espera que mantuvo la tensión en la plaza
Los trabajos para preparar el vuelo comenzaron durante la noche. El globo fue desplegado e inflado progresivamente mientras los asistentes seguían desde la plaza cada movimiento de los voluntarios encargados de poner a punto el aerostato.
La demora durante la fase final hizo crecer todavía más la expectación. Los minutos pasaban y miles de miradas permanecían dirigidas hacia la zona de lanzamiento, a la espera de que llegase el momento más esperado de las fiestas.
Finalmente, a las 00.56 horas, la espera terminó. La multitud respondió con aplausos y gritos de alegría mientras el globo ascendía y se alejaba lentamente en el cielo nocturno.
El vuelo terminó a las 2.50 horas, cuando el Globo de San Roque cayó en el lugar de Xende, en la parroquia de A Silva, en Cerceda, después de recorrer aproximadamente 32 kilómetros desde la plaza García Hermanos, donde había iniciado su ascenso a las 00.56 horas. Los servicios municipales de Protección Civil realizaron un seguimiento continuo del aerostato durante todo su recorrido hasta la zona en la que finalmente cayó, en un área de matorral.
Más de dos siglos de historia
La tradición de los globos en Betanzos cuenta con más de dos siglos de historia. Existen referencias a la elevación de aerostatos en la ciudad desde comienzos del siglo XIX, mientras que el vínculo con las fiestas de San Roque se consolidó posteriormente.
La elaboración del Globo mantiene un marcado carácter artesanal y sigue una tradición transmitida durante generaciones. La familia Pita está históricamente vinculada a su construcción, una labor en la que también participan numerosos vecinos.
Las dimensiones del aerostato son otro de sus grandes atractivos. El Globo puede alcanzar alrededor de 25 metros de altura y unos 16 metros de diámetro, convirtiéndose durante unos instantes en el gran protagonista del cielo de Betanzos.
Su vuelo es uno de los actos centrales de las fiestas patronales y reúne cada año a miles de personas en las calles y plazas del centro histórico. La tradición está estrechamente ligada a la celebración de San Roque y constituye una de las imágenes más reconocibles de Betanzos.
Las fiestas continúan esta semana
El vuelo del Globo no supone el final de las celebraciones. Las fiestas de San Roque continúan durante los próximos días con diferentes actividades culturales, musicales y tradicionales.
Entre las próximas citas destaca la primera jira de Os Caneiros, una de las celebraciones más populares del calendario festivo de Betanzos, que tendrá lugar este martes, 18 de agosto. La segunda jira está prevista para el día 25.
De esta forma, Betanzos volvió a despedir la noche con una de sus imágenes más características: el Globo de San Roque elevándose sobre la ciudad ante una plaza abarrotada y entre los aplausos de miles de personas que esperaron hasta el último momento para contemplar su vuelo.