El Deportivo supera al Auriense (0-3) y avanza de ronda en la Copa del Rey

El estadio de O Couto vivió este jueves una de sus citas más especiales de los últimos años con la visita del Deportivo de La Coruña, correspondiente a la primera ronda de la Copa del Rey. El encuentro, disputado ante una grada prácticamente completa, terminó con victoria visitante por 0-3.
El choque arrancó con un Auriense volcado en plantar cara a un rival de superior categoría. Durante la primera mitad, el conjunto ourensano logró mantener el marcador a cero gracias, en buena medida, a las intervenciones de su portero, que se convirtió en uno de los protagonistas del partido al neutralizar varias llegadas del equipo coruñés. El empate a cero se mantuvo hasta prácticamente el descanso.
Sin embargo, cuando el cronómetro marcaba el minuto 45, el Deportivo encontró el camino del gol para adelantarse en el marcador justo antes de irse a vestuarios. Ya en la segunda parte, el conjunto visitante amplió su ventaja poco después de la reanudación, en una jugada que confirmó el doblete de Asp-Jensen. El tanto que cerró la cuenta llegó avanzada la segunda mitad, obra de Luismi Cruz, que sentenció el resultado definitivo.
El Auriense, pese a la derrota, tuvo opciones de recortar distancias. En el tramo final, una ocasión clara dentro del área pequeña fue repelida por el guardameta rival, y ya en el descuento, otro intento del conjunto local se quedó a las puertas del gol sin consecuencias en el marcador. Ninguna de las dos llegadas terminó en tanto, pero sirvieron para que el equipo ourensano se despidiera del torneo con la sensación de haber competido de igual a igual en varios tramos del partido.
Más allá del resultado, la jornada tuvo un marcado carácter festivo en la ciudad. Horas antes del pitido inicial, los alrededores del campo se llenaron de aficionados en un ambiente de celebración que contó con la actuación de la Real Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense y un recibimiento especial organizado por la cantera del club al equipo local, sin olvidar el minuto de silencio por el accidente ferroviario de Urda. Al término del partido, pese a la eliminación, no hubo decepción en las gradas, sino una comunión entre jugadores y público que se prolongó durante varios minutos tras el pitido final, en un ambiente que la afición calificó como irrepetible.
Con este resultado, el Deportivo de La Coruña continúa su andadura en la Copa del Rey, mientras que el Auriense regresa ahora a su competición liguera con el recuerdo de una noche que sus aficionados calificaron como histórica, independientemente del marcador final.