El Ayuntamiento de Oleiros actuará contra una vivienda abandonada en O Carballo

El Ayuntamiento de Oleiros prepara una nueva actuación contra inmuebles abandonados que suponen un riesgo para su entorno. El alcalde, Ángel García Seoane, ha puesto ahora el foco en una casa en ruinas situada en O Carballo, una edificación que lleva años generando preocupación entre los vecinos por su avanzado estado de deterioro.
La intención del gobierno local es impulsar el derribo de la vivienda, dentro de una línea de actuación con la que el Ayuntamiento busca eliminar construcciones degradadas que puedan comprometer la seguridad pública o convertirse en focos de suciedad y abandono. El caso de O Carballo llega después de reiteradas denuncias vecinales sobre la situación del inmueble.
Esta nueva intervención se produce pocos días después de que el Ayuntamiento recibiese la petición para demoler las antiguas instalaciones del concesionario de la Opel en Perillo, situadas en la avenida de As Mariñas, junto a la calle As Garridas y en las proximidades de la biblioteca Rialeda. Ese recinto, abandonado desde hace años, sufrió un incendio el pasado sábado, cuando los bomberos tuvieron que acudir a las 19.30 horas para sofocar unas llamas iniciadas en unos palés en el interior de la nave.
García Seoane ya había advertido de que, si los propietarios no actuaban, el Ayuntamiento podría ejecutar los trabajos de forma subsidiaria y reclamar después el coste de la intervención. La Ley del suelo de Galicia recoge el deber de los propietarios de conservar los inmuebles en condiciones de seguridad, salubridad y ornato, y permite a los ayuntamientos recurrir a órdenes de ejecución para garantizar el cumplimiento de esa obligación.
La política municipal sobre edificaciones ruinosas vuelve así al primer plano en Oleiros. En los últimos años, el derribo de la Casa Carnicero marcó el debate público y acabó en los tribunales, aunque la absolución del alcalde y de un técnico municipal quedó finalmente firme a comienzos de este año.
En el caso de O Carballo, el gobierno local defiende la necesidad de actuar antes de que el deterioro de la vivienda derive en un problema mayor. La prioridad, según la postura municipal, es evitar riesgos para los residentes y mejorar la imagen de un núcleo que soporta desde hace tiempo la presencia de una construcción abandonada.