El Atlantic Pride se despide tras una semana que volvió a convertir A Coruña en la capital de la diversidad

A Coruña puso este domingo el broche final a la séptima edición del Atlantic Pride, un festival que durante ocho días volvió a llenar la ciudad de música, cultura y reivindicación, consolidándose como una de las grandes citas del verano gallego y como el principal festival LGTBIQ+ del norte de España.
La jornada de clausura reunió a miles de personas en los Jardines de Méndez Núñez, donde el público disfrutó de las actuaciones de María Isabel y Ricky Merino, encargados de poner el punto final a una programación marcada por la diversidad de estilos, generaciones y propuestas artísticas.
Entre el 5 y el 12 de julio, el Atlantic Pride ofreció más de una veintena de actividades gratuitas, entre conciertos, sesiones de DJ, espectáculos drag, encuentros e iniciativas culturales desarrolladas en distintos espacios de la ciudad, con especial protagonismo para la plaza de Pontevedra y los propios Jardines de Méndez Núñez. Por los escenarios del festival también pasaron artistas como Zahara, Miriam Rodríguez, Whigfield, Alba Reche, Julieta, Azúcar Moreno y numerosas figuras de la escena drag, como Choriza May, Pitita y Kika Lorace, además de artistas gallegos emergentes.
Impulsado por la Asociación Orgullo Coruña (ORCO), con el apoyo del Ayuntamiento de A Coruña, la Diputación y la Xunta de Galicia, el Atlantic Pride volvió a combinar el carácter festivo con la reivindicación de los derechos del colectivo LGTBIQ+, convirtiendo a la ciudad en un referente de la diversidad y la inclusión durante toda la semana.
Con el cierre de esta edición, el Atlantic Pride se despide tras volver a atraer a miles de personas a A Coruña y consolidar una cita que cada verano sitúa a la ciudad entre los principales destinos LGTBIQ+ del país.