Cinco semanas de protestas en Miño por el transporte escolar a Betanzos sin una solución para las familias

Las familias de Miño volvieron a concentrarse este viernes en la parada de autobús de la calle Galea para reclamar un transporte escolar digno, seguro y eficiente hasta los institutos de Betanzos. La movilización llega después de cinco semanas consecutivas de protestas sin que, según denuncian los convocantes, la Dirección Xeral de Mobilidade de la Xunta de Galicia haya ofrecido una solución definitiva al problema de la falta de plazas.
El conflicto afecta al alumnado que se desplaza diariamente desde el municipio hasta los centros de educación secundaria de Betanzos, especialmente a quienes cursan enseñanzas que no se imparten en Miño. Las familias advierten de que la capacidad del servicio resulta insuficiente para atender la demanda y que esta situación provoca que algunos estudiantes se queden en la parada o tengan que realizar parte del trayecto de pie.
Según los datos trasladados por las familias y el Ayuntamiento, más de 70 jóvenes necesitan utilizar esta conexión cada mañana, mientras que el servicio se presta habitualmente con un autobús de 49 plazas. En las últimas semanas también se han empleado vehículos de mayor capacidad en determinadas jornadas, pero los afectados consideran que estos cambios puntuales no resuelven el problema estructural.
Las protestas comenzaron en septiembre y se han mantenido semanalmente en la parada de la calle Galea. En ellas han participado familias, estudiantes y vecinos, con el respaldo del Ayuntamiento, que reclama a la Administración autonómica una respuesta que garantice desplazamientos en condiciones adecuadas de seguridad.
Las familias piden una solución estable
La principal reivindicación es ampliar la capacidad del transporte o recuperar una línea específica para el alumnado que acude a los institutos de Betanzos, separada del servicio ordinario utilizado por el resto de viajeros. La propuesta pretende evitar que los estudiantes compitan por las plazas con una demanda general que también se concentra en las horas punta.
El alcalde, Manuel Vázquez Faraldo, ha respaldado las movilizaciones y trasladado a la Xunta la necesidad de corregir las deficiencias. El Ayuntamiento también ha presentado reclamaciones ante la Dirección Xeral de Mobilidade y ha llevado el asunto a la Valedora do Pobo, acompañando sus demandas de 336 firmas.
En las respuestas trasladadas anteriormente al Ayuntamiento, la Administración autonómica sostuvo que permitir viajar de pie en los autobuses interurbanos entra dentro de la legalidad y aportó datos sobre el número de estudiantes y usuarios generales que utilizan determinados servicios. Sin embargo, las familias consideran que la cuestión no se limita a la legalidad de viajar de pie, sino a la capacidad real del autobús para atender la demanda y garantizar condiciones adecuadas para los menores.
Siete ayuntamientos llevarán sus quejas a la Xunta
La problemática se enmarca en una preocupación más amplia por el funcionamiento del transporte metropolitano en la comarca. Las dificultades relacionadas con la falta de plazas, las frecuencias insuficientes, los retrasos y los usuarios que se quedan en las paradas también han sido denunciadas por otros municipios del entorno.
Los ayuntamientos de Miño, Betanzos, Pontedeume, Oza Cesuras, Paderne, Abegondo y Coirós acordaron coordinar sus reclamaciones y solicitar una reunión con la Dirección Xeral de Mobilidade. El encuentro con la directora general, Judit Fontela, está previsto para el próximo 29 de octubre.
Los representantes municipales esperan trasladar en esta reunión las deficiencias detectadas en las diferentes líneas y reclamar medidas concretas para mejorar el servicio. La cita será una oportunidad para abordar tanto la situación específica del alumnado que viaja a Betanzos como los problemas que afectan a los usuarios habituales del transporte metropolitano.
Mientras tanto, las familias mantienen la presión para conseguir una solución que permita a los estudiantes llegar a sus centros educativos sin quedarse sin plaza ni tener que realizar los desplazamientos en condiciones que consideran inseguras.