ADEGA carga contra la reunión nuclear de A Coruña por sus costes ambientales

La celebración en A Coruña de la 52ª Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española ha abierto también un espacio para la crítica desde el movimiento ecologista. ADEGA-A Coruña denuncia que el encuentro, que se desarrolla en Palexco desde el 5 y hasta el 9 de octubre, ofrece una visión centrada en las aplicaciones y avances de la energía nuclear sin dar, a su juicio, el mismo protagonismo a sus impactos ambientales y sociales.
La reunión congrega a más de 700 profesionales nacionales e internacionales vinculados al sector y cuenta con un amplio programa técnico en el que se abordan cuestiones relacionadas con la tecnología nuclear, la salud, la industria, la formación y el desarrollo científico. La organización prevé más de 300 ponencias técnicas a lo largo de las cinco jornadas.
Para ADEGA, sin embargo, en un encuentro de estas características también deberían ocupar un lugar destacado asuntos como la gestión de los residuos radiactivos, los efectos ambientales a largo plazo, los riesgos asociados a la actividad nuclear y las consecuencias sociales derivadas del funcionamiento de las instalaciones.
ADEGA recupera la memoria antinuclear de A Coruña
La entidad ecologista aprovecha la celebración de este encuentro para recuperar una parte de la historia del movimiento antinuclear en Galicia y, especialmente, en A Coruña. ADEGA recuerda las movilizaciones desarrolladas desde los años 80 contra el vertido de residuos radiactivos en el Atlántico y destaca el papel que tuvo la ciudad en aquellas protestas.
Uno de los episodios que recupera es la expedición del Arosa I, un barco pesquero fletado por el Ayuntamiento de A Coruña que partió desde el puerto coruñés en 1982 para acompañar al Xurelo en una de las acciones destinadas a impedir el vertido de residuos radiactivos en el Atlántico.
Según ADEGA, se trataba de residuos procedentes de centrales nucleares de Reino Unido y Países Bajos que habían sido depositados en el fondo marino a unas 350 millas de la costa gallega. La entidad considera especialmente relevante recordar este episodio mientras la industria nuclear celebra en A Coruña su principal encuentro anual.
ADEGA recuerda también las movilizaciones y acciones internacionales en las que participaron activistas gallegos durante aquella campaña antinuclear. Entre ellas sitúa un viaje hasta Londres en un autobús fletado por la propia organización para protestar ante la administración británica responsable de la gestión de la energía nuclear.
La entidad atribuye a aquellas movilizaciones un papel en la modificación de las normas internacionales sobre el vertido de residuos nucleares en el mar. La prohibición de realizar estos vertidos entró en vigor en 1983.
Un congreso que busca acercar la nuclear a la sociedad
La visión de ADEGA contrasta con la presentada por la Sociedad Nuclear Española para esta edición del encuentro. La organización define su reunión anual como un punto de encuentro profesional para analizar los retos científicos, tecnológicos, industriales y sociales de la energía nuclear.
El programa incluye también actividades divulgativas destinadas al público general y a los estudiantes, con talleres STEM, iniciativas para acercar las carreras técnicas a los más jóvenes y actividades relacionadas con la formación y la divulgación científica.
La SNE defiende además que el objetivo de la entidad es promover el conocimiento sobre la ciencia y la tecnología nuclear y acercar información sobre sus aplicaciones. La asociación, constituida por profesionales e instituciones del sector, cuenta actualmente con cerca de 1.000 socios individuales y más de 50 colectivos.
El debate sobre los residuos sigue presente
ADEGA considera que esta dimensión divulgativa no puede quedar separada del debate sobre los impactos de la energía nuclear. La organización reclama que el análisis de esta tecnología incorpore también cuestiones ambientales y sociales, especialmente en lo relativo a los residuos radiactivos y a las consecuencias que pueden tener a largo plazo.
La entidad pone el foco en la Fosa Atlántica como recordatorio de un problema que, según denuncia, no desaparece cuando los residuos dejan de ser visibles. Para ADEGA, los materiales depositados en el fondo marino continúan formando parte de un legado ambiental cuyas posibles consecuencias deben ser consideradas.
La polémica llega así a A Coruña mientras Palexco acoge durante toda esta semana a profesionales del sector nuclear de diferentes países. La ciudad se convierte durante estos días en un punto de encuentro para la industria y la comunidad científica vinculada a la energía nuclear, pero también en un escenario para recuperar una de las campañas ecologistas que marcaron la historia reciente de Galicia.