A Coruña vuelve a rendirse a San Juan con una noche multitudinaria entre fuego, música y tradición

A Coruña vivió una vez más su noche más emblemática. Miles de personas participaron este 23 de junio en las celebraciones de San Juan, una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional que convirtió playas, calles y plazas en un gran escenario al aire libre marcado por el fuego, la música y las tradiciones populares.
Desde primeras horas del día, los arenales de Riazor y Orzán comenzaron a llenarse de grupos que reservaron espacio para compartir cena, sardinas, churrasco y una larga noche alrededor de las hogueras. La actividad se extendió también a los barrios, donde numerosas asociaciones y entidades organizaron sus propias celebraciones.
A medianoche se produjo uno de los momentos más esperados con la quema de la falla instalada en la playa de Riazor. La figura de este año sirvió como homenaje a los éxitos deportivos logrados durante la temporada por diferentes clubes de la ciudad, en un acto presidido por la alcaldesa, Inés Rey.
El Ayuntamiento activó un amplio dispositivo especial para garantizar el desarrollo de la fiesta. El operativo incluyó refuerzos en seguridad, servicios de emergencia, limpieza e información a la ciudadanía, además de medidas específicas para la prevención de agresiones sexuales y de la sumisión química. También se incrementaron los puntos de recogida de residuos y se distribuyó madera para las hogueras autorizadas.
La celebración se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, entre ellas la prohibición del baño nocturno y el control del acceso a materiales peligrosos en las playas. El objetivo era garantizar una noche festiva sin incidentes relevantes y preservar los arenales para su recuperación en las horas posteriores.
Con la llegada de la madrugada, las hogueras iluminaron el litoral coruñés y los distintos barrios de la ciudad, manteniendo viva una tradición que cada año reúne a vecinos y visitantes para dar la bienvenida al verano en un ambiente único. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, la participación volvió a situarse en torno a las 200.000 personas entre playas y barrios.