A Coruña homenajeará a María Barbeito, Federico Calvet y Curros Enríquez el 1 de noviembre

La historia de la educación, el galleguismo y el deportivismo centrarán este año el homenaje del Día de Todos los Santos en A Coruña. El Ayuntamiento dedicará el acto institucional a María Barbeito Cerviño, Federico Fernández Amor-Calvet y Manuel Curros Enríquez, tres figuras vinculadas a la evolución cultural, social y deportiva de la ciudad. La ceremonia tendrá lugar el domingo 1 de noviembre, a las 12.00 horas, en el cementerio de San Amaro, con la participación de la Coral Follas Novas.
La alcaldesa, Inés Rey, destacó que estas tres personalidades representan 'la apuesta por la educación y la igualdad, el compromiso con el galleguismo y el sentimiento de pertenencia que compartimos a través del Deportivo'.
La celebración coincide con varias efemérides, entre ellas el 120 aniversario de la fundación del Real Club Deportivo de A Coruña y de la Real Academia Galega, el 175 aniversario del nacimiento de Curros Enríquez y el 90 aniversario del golpe de Estado de 1936, que también marcó el inicio de la depuración de María Barbeito como maestra.
El recorrido comenzará en la Cruz de los Olvidados e incluirá ofrendas florales a las tres personas homenajeadas. El acto concluirá en el Monumento a los Muertos por la Libertad, situado en el cementerio civil, con un recuerdo a las víctimas de la represión.
Rey señaló que San Amaro conserva una parte fundamental de la historia coruñesa y reivindicó la importancia de recordar tanto a las personas que contribuyeron a construir la ciudad como a aquellas que sufrieron la represión por defender la libertad.
María Barbeito, referente de la renovación pedagógica
El homenaje a María Barbeito Cerviño (1880-1970) servirá para reivindicar el legado de una de las figuras destacadas de la renovación educativa en Galicia. Desde las Escuelas de la Guarda impulsó un modelo de enseñanza innovador, centrado en la igualdad de oportunidades y en la atención a la infancia más vulnerable.
Miembro de la Real Academia Galega desde 1912, Barbeito también representa el papel de las mujeres en la modernización de la enseñanza. Su trayectoria quedó marcada por la represión posterior al golpe de Estado de 1936, cuando fue depurada de su puesto como maestra.
La alcaldesa destacó su compromiso con una escuela capaz de ofrecer oportunidades a todos los niños y niñas y recordó que la dictadura silenció su legado educativo.
Federico Calvet y los orígenes del Deportivo
El reconocimiento a Federico Fernández Amor-Calvet (1871-1933) estará vinculado al 120 aniversario del Deportivo. Fundador de la Sala Calvet, situada en la calle Galera, promovió el espacio del que surgió el club en 1906 y contribuyó al desarrollo de la práctica deportiva en la ciudad.
Su figura permite recordar a las personas que hicieron posible el nacimiento de una institución que se convirtió en uno de los principales símbolos de la identidad coruñesa. Su memoria también está vinculada a la Real Academia Galega, que conserva y ha digitalizado el fondo documental de la familia Calvet, integrado por cerca de 700 documentos sobre su trayectoria y la historia social y deportiva de la ciudad.
Rey subrayó que recordar a Calvet significa volver a los orígenes del Deportivo y reconocer a quienes abrieron nuevos caminos para el deporte coruñés.
Curros Enríquez y el compromiso con la lengua gallega
La tercera figura homenajeada será Manuel Curros Enríquez (1851-1908), poeta y defensor de la lengua gallega, coincidiendo con el 175 aniversario de su nacimiento. También fue uno de los principales impulsores de la Real Academia Galega desde La Habana.
Su relación con A Coruña quedó marcada por su coronación como poeta en 1904 y por su entierro en 1908, que estuvo acompañado de una multitudinaria despedida popular.
La alcaldesa destacó el compromiso de Curros con la lengua gallega, la libertad y la denuncia de las injusticias, y señaló que la ciudad incorporó su memoria a su propia historia colectiva. El homenaje municipal concluirá así con un recuerdo conjunto a las tres figuras y a las víctimas de la represión, en un acto que vincula la memoria histórica con la identidad cultural y social de A Coruña