Vinxeira gana espacio para los peatones y deja atrás sus accesos más deteriorados

El rural de Culleredo suma una nueva intervención ya terminada en el mapa de las obras de seguridad vial. El Ayuntamiento ha completado en Vinxeira Grande, en la parroquia de Celas, una actuación que no se limita a renovar el pavimento, sino que busca resolver un problema muy reconocible para la vecindad: el desgaste de los accesos al núcleo y la dificultad de convivir en un entorno sin aceras ni espacios claros para el tránsito peatonal. La obra, financiada por la Diputación de A Coruña, ha supuesto una inversión de 220.220 euros y ha afectado a cuatro viales muy utilizados por los residentes para llegar a sus viviendas.
El punto más simbólico de la reforma está en el corazón del lugar. En el entorno de la fuente y el lavadero, un espacio de uso más peatonal y de mayor valor social para el núcleo, el Ayuntamiento ha aplicado un tratamiento de hormigón con el que busca dos efectos al mismo tiempo: mejorar la imagen de la zona y obligar a los vehículos a reducir la velocidad. En otros tramos, los trabajos se han centrado en reconstruir los puntos más dañados, ampliar la plataforma de las carreteras y mejorar el drenaje para evitar acumulaciones de agua, además de la renovación del alumbrado con tecnología LED y de la nueva señalización horizontal y vertical.
La intervención encaja en una línea de actuación más amplia con la que el gobierno local quiere reforzar la seguridad en el rural, especialmente en lugares en los que la carretera sigue funcionando también como espacio de paso para los peatones. En estos días, el ejecutivo municipal ha avanzado además nuevos proyectos en Tarrío, Ledoño y Orro, y ha anunciado que ultima la licitación de un servicio estable para el mantenimiento de las carreteras municipales durante todo el año, con la idea de poder responder con más rapidez ante baches y otros desperfectos. En Vinxeira, al menos, esa mejora ya es visible sobre el terreno.