Un nuevo espacio efímero abre en el Cantón Pequeño para reivindicar a Chelín y Diana Aitchison

A Coruña incorpora desde este viernes 10 de abril un nuevo foco para el arte contemporáneo en pleno centro de la ciudad. El Cantón Pequeño suma un espacio de corta duración pensado para exposiciones intensas y con una identidad muy marcada, una propuesta que nace de la mano de ARTNARCHISTS y que apuesta por autores con voz propia, alejados de las modas y de las fórmulas más previsibles.
El estreno llega con una exposición dedicada a Chelín y Diana Aitchison, dos creadores separados por generaciones y trayectorias, pero unidos por una misma independencia de criterio. La muestra plantea un diálogo entre el 'dibujo quirúrgico' atribuido a la obra de Chelín y la figuración introspectiva que define el universo plástico de Aitchison, en un recorrido que reivindica la pintura, el dibujo y la gráfica como territorios de permanencia y pensamiento.
En el caso de Chelín, la exposición recupera la huella de un artista coruñés discreto pero fundamental para entender una parte de la modernidad plástica local. Integrado en colectivos que dinamizaron la escena artística durante la Transición, su trabajo mantuvo siempre una pulsión experimental y una fidelidad radical al proceso creativo. Frente a él aparece Diana Aitchison, artista escocesa afincada en la ciudad desde 1988, que ha ido consolidando un lenguaje personal en el que la línea, la huella y la materia ocupan un lugar central.
Más allá de la propia exhibición, la apertura también deja una lectura de ciudad. El nuevo espacio efímero llega con la intención de activar el mapa cultural coruñés desde un formato poco habitual, basado en la urgencia, en la duración limitada y en la experiencia directa con las obras. En ese sentido, ARTNARCHISTS no solo celebra el primer aniversario de GURES Anarchy Lager, sino que convierte esa efeméride en una apuesta por hacer circular nuevas miradas y recuperar nombres con peso propio.
La inauguración tendrá lugar este viernes a las 20.30 horas en el número 25 del Cantón Pequeño, y la muestra permanecerá abierta hasta el 25 de abril. Durante dos semanas, A Coruña gana así un refugio temporal para la creación contemporánea y una exposición pensada para mirar con calma a dos artistas que nunca necesitaron seguir el rastro ajeno para construir una obra sólida.