Un convenio de memoria democrática pone el foco en Beira para recuperar a víctimas del franquismo

La recuperación de la memoria democrática dará un nuevo paso en la provincia con la puesta en marcha de un programa de exhumaciones e identificación de víctimas de la represión franquista en tres enclaves coruñeses. El acuerdo, formalizado este lunes entre la Diputación de A Coruña y la Universidade de Santiago de Compostela, reserva 150.000 euros para actuar en Serantes, en Ferrol, en el cementerio de Boisaca, en Santiago, y en la zona de Beira, en el municipio de Carral. Los trabajos quedarán en manos de HISTAGRA, el grupo de la USC especializado en el estudio de la violencia de 1936 y de la dictadura.
Aunque el plan abarca los tres puntos, una de las intervenciones con mayor carga simbólica se sitúa en Carral. En la parroquia de Beira, la futura actuación busca avanzar en la localización e identificación de personas asesinadas en los primeros meses de la represión. Según la cartografía de fosas de 'Nomes e Voces' y la documentación recopilada por RTVE, entre agosto y noviembre de 1936 fueron detenidas, paseadas y asesinadas 18 personas en la zona de Carral. La mayoría procedían de A Coruña, Cambre y Culleredo, mientras que cinco de ellas continúan sin identificar.
El valor de la intervención en Beira va más allá del hallazgo de restos. La investigación combinará análisis histórico, trabajo arqueológico y estudio forense con el objetivo de reconstruir lo ocurrido y ofrecer respuestas a familias que llevan décadas conviviendo con la ausencia y la incertidumbre. En ese sentido, el caso de Carral resume con especial claridad el sentido de este tipo de proyectos: recuperar nombres, contextos e historias personales que quedaron sepultadas durante generaciones.
En paralelo, las actuaciones previstas en Serantes y Boisaca completarán una intervención de alcance provincial que pretende consolidar la memoria democrática como una política pública sostenida en el tiempo. El nuevo convenio refuerza además el papel de HISTAGRA, un equipo que en los últimos años ha participado en distintas campañas de exhumación y que también fue elegido para elaborar el censo estatal de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura.