Un barrio de 4.397 viviendas reabre el debate sobre las expropiaciones en Monte Mero

Monte Mero entró este miércoles en una nueva fase con la presentación pública del Proyecto de Interés Autonómico impulsado por la Xunta para crear un nuevo barrio en el sur de A Coruña. El plan prevé 4.397 viviendas, de las que 3.521 serán protegidas, y sitúa la inversión autonómica en 66 millones de euros, a los que añade una estimación de 800 millones de euros de inversión inducida. El ámbito abarca algo más de 404.000 metros cuadrados entre Alfonso Molina, la Ciudad de las TIC, la avenida de A Pasaxe y Xuxán.
La hoja de ruta publicada este 1 de abril en el Diario Oficial de Galicia abre ahora un plazo de 15 días de información pública. Según la Xunta, el objetivo es aprobar definitivamente el PIA en este mismo año, licitar la urbanización en 2027 y hacer compatible ya en 2028 la ejecución de las obras de urbanización con la edificación. El diseño incluye un gran parque central, una red de espacios verdes con 4.300 árboles y 1.074 plazas de aparcamiento, además de una parcela reservada para equipamiento sanitario.
Ese avance administrativo llega, sin embargo, con un conflicto vecinal todavía abierto. En las últimas semanas, la presión de las asociaciones de Eirís y Pedralonga ha crecido, ya que llevan meses pidiendo una salida negociada a las expropiaciones vinculadas al desarrollo. El impacto que denuncian afecta a 38 viviendas y a alrededor de 180 personas, en una zona donde la contestación vecinal no ha desaparecido pese al avance de la tramitación.
La principal preocupación de las familias sigue siendo la falta de concreción de las alternativas. La Xunta comunicó en marzo que ofrecerá viviendas de reemplazo a las personas que tengan en el ámbito su residencia habitual y permanente, incluso con una zona prevista para ese realojo. Tras la reunión del 25 de marzo, la propuesta no resuelve casos en los que en un mismo inmueble conviven dos o tres familias, ni despeja por completo las condiciones económicas, los criterios de acceso o el tratamiento de las parcelas anexas a las casas.
En ese contexto, el anuncio de hoy consolida Monte Mero como una de las grandes bolsas de crecimiento residencial de la ciudad y enlaza con otras piezas ya avanzadas sobre el futuro del ámbito, como la reserva de suelo para un equipamiento sanitario en el borde con Xuxán. Pero también mantiene abierto el principal foco de tensión: el de quienes viven hoy en la zona y reclaman que el nuevo barrio no se construya sin soluciones por escrito y adaptadas a cada familia. El Ayuntamiento, por su parte, ya venía sosteniendo que vigilará que se cumplan las condiciones de realojo o compensación para las personas afectadas.