Seguimiento mayoritario en la décima jornada de huelga del transporte en autobús, a la espera de la mediación del lunes

La décima jornada de huelga en el transporte de viajeros por carretera volvió a provocar una fuerte afectación en las principales estaciones de la provincia de A Coruña y evidenció, según los convocantes, un seguimiento mayoritario y sin incidencias. Las protestas mantienen la presión sobre la patronal con la vista puesta en la reunión de mediación prevista para el próximo lunes, a las 10.00 horas, en el Consello Galego de Relacións Laborais.
Para dar visibilidad al conflicto, además de los piquetes informativos desplegados desde primera hora, la plantilla se concentró en la estación de autobuses de A Coruña y ante el edificio de la Xunta en Ferrol, mientras que en Santiago se convocó una manifestación con salida desde las cocheras de Monbús en Amio.
De cara a la cita del lunes, Ernesto López, representante de la CIG en la mesa del convenio, subrayó las dificultades para que “la patronal asumiera que este conflicto solo se resuelve negociando”. Criticó que parte del empresariado “entienda las relaciones laborales como si estuviéramos en el siglo XIX” y señaló directamente a Monbús como uno de los actores clave en el enquistamiento del conflicto.
“Ahora han asumido que hay que sentarse y llevaremos nuestras reivindicaciones a la mesa sin intención de rebajar nada”, afirmó el sindicalista, que pidió a la patronal “altura de miras” para acudir a la mediación con voluntad real de negociar y propuestas que permitan avanzar hacia un acuerdo.
Según explicó, las principales demandas pasan por un incremento salarial “digno” con cláusula de revisión ligada al IPC, la reducción de la jornada laboral y límites a la jornada a disposición, además de la actualización de derechos en materia de permisos y días de asuntos propios. Entre las reclamaciones figuran también facilitar el acceso a la jubilación parcial con contrato relevo y mejorar las condiciones del personal acompañante.
La CIG cargó asimismo contra el papel de la Xunta de Galicia en el conflicto y le reprochó que, pese a ser la titular de las concesiones, “permanece escondida, sin voluntad de solucionar nada” y sin tener en cuenta, según el sindicato, ni los derechos laborales ni el impacto sobre las personas usuarias.