Sada reivindica Meirás como símbolo de dignidad democrática tras el fallo definitivo sobre o pazo

El Ayuntamiento de Sada fijó este 12 de marzo su posición tras conocerse la resolución definitiva sobre el Pazo de Meirás: el inmueble debe consolidarse como un espacio público, abierto a la ciudadanía y vinculado a la memoria democrática. Para el gobierno local, lo más relevante de la sentencia es que confirma de forma firme que el pazo y sus fincas forman parte del patrimonio público, cerrando así un largo conflicto sobre su propiedad.
Desde el ejecutivo sadense subrayan que la decisión supone un paso clave en la recuperación institucional y simbólica de Meirás. El Ayuntamiento entiende que el inmueble nunca debió quedar fuera del patrimonio colectivo y considera que el fallo conocido hoy refuerza una reivindicación histórica mantenida durante años desde Sada.
La administración local también puso el foco en uno de los aspectos que sigue abierto, el de la liquidación posesoria. En este punto, recuerda que ya había advertido en su momento de la importancia de fundamentar la demanda estatal también en la posesión de mala fe por parte de la familia Franco. Según sostiene el Ayuntamiento, esa línea argumental, defendida en un voto particular presentado en 2018, podría haber influido en el resultado económico final del proceso.
Aun así, el gobierno municipal insiste en que lo esencial ya ha quedado asentado: Meirás es patrimonio público. Por eso, avanza que seguirá defendiendo la solución más favorable para el interés general cuando se determine la cuantía de la liquidación.
Más allá del plano judicial, el Ayuntamiento reclama ahora pasos inmediatos para hacer efectivo ese carácter público. Entre ellos, señala la necesidad de completar el cambio de titularidad registral, que todavía figura a nombre de la familia Franco, y de impulsar las actuaciones precisas para que el espacio pueda abrirse de forma plena y digna al vecindario y al conjunto de la sociedad.
El ejecutivo local también insta a activar de manera real la colaboración entre Estado, Xunta y Ayuntamiento. El objetivo, según defiende, debe ser convertir el Pazo de Meirás en un referente de memoria democrática, sin dejar de lado el vínculo del lugar con la figura de Emilia Pardo Bazán y con su legado cultural.
Para Sada, el momento actual trasciende lo estrictamente jurídico. El Ayuntamiento interpreta el desenlace como una victoria democrática y moral, fruto de un trabajo sostenido en el tiempo en el que sitúa como piezas fundamentales la investigación histórica, la labor jurídica y la presión ejercida por el movimiento memorialista gallego. En esa línea, el alcalde, Benito Portela, apuesta por que Meirás llegue a ser una 'referencia mundial de la dignidad democrática'.