Más de 100 personas se citaron en el primer encuentro de barrio para definir el modelo de autobús urbano

El Centro Cívico de Mesoiro fue el escenario del primero de los once encuentros de barrio que el Gobierno de Inés Rey pone en marcha dentro del proceso participativo para la definición del nuevo modelo de autobús urbano. La sesión da continuidad al foro general celebrado el pasado sábado en el Centro Sociocultural Ágora y marca el inicio de una ronda de encuentros por distritos que se desarrollarán hasta junio.
La alcaldesa, acompañada por los concejales Juan Ignacio Borrego y Yoya Neira, destacó la importancia de este proceso: “Esta iniciativa nos permite escuchar directamente a la ciudadanía y construir entre todos y todas un modelo de transporte público útil, sostenible y pensado para mejorar la vida diaria de las personas”.
Más de un centenar de personas participaron activamente en una sesión que combinó la presentación técnica del estudio del transporte urbano con una dinámica participativa. Durante el encuentro, los asistentes tuvieron la oportunidad de formular propuestas sobre aspectos como las frecuencias, las líneas, la accesibilidad, las conexiones intermodales y la cobertura territorial.
Demanda de mejoras en el servicio
El distrito 9, donde se encuentra Mesoiro, tiene una población de aproximadamente 12.500 habitantes y está servido por cinco líneas de autobús urbano (21, 23, 23A, 24, UDC), además del BUH, con un total de 80 paradas. Los principales flujos de movilidad diaria se registran con el distrito 7 (21.460 viajes/día), el distrito 8 (10.287) y dentro del propio distrito 9 (9.626 viajes internos).
La participación en el proceso mostró un alto grado de interés por parte de la ciudadanía, ya que un 88 % de los asistentes acudió a título personal, frente a un 7 % que representaba entidades asociativas y un 5 % instituciones públicas.
La encuesta realizada durante la sesión reveló que casi un 40 % de los asistentes son usuarios diarios del autobús urbano, mientras que otro 37 % lo utiliza ocasionalmente. No obstante, los datos evidencian un amplio margen de mejora en el servicio, ya que un 64 % manifestó estar poco o nada satisfecho con el sistema actual, frente a un 35 % que se declaró entre "algo" y "bastante" satisfecho.
Puntos fuertes y debilidades del transporte urbano
Según los resultados de la encuesta, los precios fueron el aspecto mejor valorado por los usuarios, con una puntuación media de 6,7 sobre 10. Le siguieron la accesibilidad (4,5) y las líneas y paradas (3,3). Por el contrario, los elementos con peor puntuación fueron la intermodalidad (2,5), la frecuencia de los servicios (2,8) y el estado de las marquesinas (3,2), lo que pone de manifiesto la necesidad de mejoras urgentes en estos ámbitos.
La ciudadanía identificó como prioridades de mejora la frecuencia y los tiempos de espera de los autobuses, aspecto señalado por un 91 % de los participantes. Le siguieron la intermodalidad con otros medios de transporte (56 %) y la adaptación de las líneas a las necesidades de los barrios y nuevos puntos de interés (49 %). Otros factores mencionados fueron la accesibilidad (29 %), la innovación digital (21 %), la sostenibilidad (16 %) y la concienciación para fomentar el uso del transporte público (13 %). Por su parte, un 12 % de los asistentes apuntó a los precios como un aspecto a mejorar, lo que indica que, a pesar de las carencias del servicio, el coste no se percibe como uno de sus principales problemas.
El proceso participativo continuará en las próximas semanas con nuevos encuentros en los diferentes distritos de la ciudad, permitiendo que la ciudadanía siga aportando sus propuestas para el futuro modelo de autobús urbano de A Coruña.