Los trabajadores del autobús llevan a Santiago su exigencia de un convenio 'digno' y de respeto al referéndum

Cientos de trabajadores y trabajadoras del transporte de viajeros por carretera salieron este domingo, 22 de febrero de 2026, a las calles de Santiago para reclamar un convenio colectivo 'digno' y denunciar que se intente imponer un acuerdo rechazado por el sector en referéndum. La protesta, enmarcada en el conflicto por la negociación del convenio, puso el acento en la exigencia de respetar el resultado de la votación del 4 de febrero, en la que 831 personas votaron en contra del pacto, una consulta que las partes consideraban vinculante.
La movilización partió de la estación intermodal y finalizó en la Praza do Toural. Al frente, una pancarta dirigida a la patronal y a los sindicatos estatales resumía el mensaje de la marcha: 'exiximos respecto ao resultado das votacións, convenio digno'. Durante el recorrido, los manifestantes criticaron el desarrollo de la mediación, al entender que no ha existido una negociación real y que se está prolongando el proceso para forzar un texto que califican de 'lesivo, omisivo e insuficiente'.
Entre las intervenciones finales, Ernesto López Rei, representante de la CIG en la mesa de negociación, sostuvo que el sector ha dado un paso adelante en organización y capacidad de respuesta. Defendió que la movilización abre una nueva etapa y avisó de que el conflicto no terminará hasta que exista un acuerdo que cuente con el aval de la plantilla.
La protesta también sirvió para visibilizar la situación del personal acompañante del transporte escolar, que acudió con una pancarta propia para reclamar mejoras. Nieves Paz denunció la precariedad de un colectivo con sueldos y jornadas reducidas y advirtió de que, según expuso, en ocasiones no se reconoce el tiempo real de trabajo, además de señalar la contratación a través de ETT en lugar de realizarse directamente por la empresa que presta el servicio.
Por su parte, Hugo Antunes, delegado en los autobuses urbanos de Santiago, insistió en que la movilización reclama que se escuche la voluntad expresada en las urnas. Criticó que el acuerdo rechazado supondría, a su juicio, más obligaciones, menos compensaciones y un aumento de responsabilidades, lo que, remarcó, implicaría un retroceso en derechos. La marcha concluyó con un llamamiento a mantener la unidad del sector para lograr un convenio que mejore las condiciones laborales.