Las quejas por los baches en el acceso de urgencias al centro de salud ponen el foco en el mantenimiento viario

El estado del pavimento en el acceso de emergencias al ambulatorio de Betanzos ha abierto un nuevo foco de malestar vecinal. Las críticas surgieron a raíz de una charla con el concejal de Infraestructuras Andrés Hermida, al que varios usuarios reprocharon que el vial de entrada al centro sanitario presenta baches y un firme muy deteriorado, en un punto especialmente sensible por tratarse del acceso al servicio de urgencias.
La protesta no se limita a una simple cuestión de mantenimiento. El Punto de Atención Continuada y el centro de salud de Betanzos están situados en la Avenida do Carregal, 17, y no solo dan servicio a la ciudad, sino también a Abegondo, Oza-Cesuras, Coirós, Irixoa, Miño, Paderne, Vilarmaior y Aranga. Eso convierte ese acceso en un punto de tránsito habitual para pacientes, turismos y vehículos sanitarios de una amplia parte de la comarca.
Varios vecinos advierten de que el firme lleva tiempo en mal estado y cuestionan que no se le dé prioridad a un espacio vinculado a la atención médica. Los mensajes añaden además otras quejas sobre el estado de otras calles del municipio, lo que vuelve a situar en el debate la planificación del mantenimiento viario y el orden de las actuaciones municipales.
El gobierno local sí anunció para 2026 un refuerzo del gasto en limpieza y mantenimiento y un paquete de inversiones con renovación y pintado de pavimentos viarios en las calles das Mariñas, Manuel María e Irmandades da Fala, además de actuaciones en la zona de Infesta, en el barrio de A Condesa y en A Condomiña. Sin embargo, en esas actuaciones detalladas no aparece citado de forma expresa el acceso al centro de salud de O Carregal, que es precisamente el punto que ahora centra la reclamación vecinal.
Hermida en los últimos meses protagonizó anuncios y reuniones sobre actuaciones en viales y accesos de otros puntos del municipio, como el proyecto de la AC-542 o la señalización en O Farragoto. Ese contexto explica que las críticas vecinales se dirijan directamente a su área, al entender que el arreglo del acceso al ambulatorio debería entrar también en las prioridades de la conservación urbana.
El malestar abre ahora un debate incómodo para el gobierno local: si un vial de acceso a urgencias, utilizado a diario en un centro sanitario comarcal, puede seguir fuera de las actuaciones anunciadas mientras avanzan otros proyectos de mejora urbana. Por el momento, el Ayuntamiento no ha concretado una fecha para su reparación.