La Xunta abre la puerta a un bus directo entre Perillo y la UDC para corregir una de las grandes carencias de la movilidad en el área coruñesa

La movilidad metropolitana de A Coruña vuelve a estar en revisión con una propuesta que puede tener impacto directo en el día a día de cientos de estudiantes y usuarios del transporte público. La Xunta estudia poner en marcha una línea de autobús directa entre Perillo y la Universidade da Coruña, una conexión reclamada desde hace tiempo en el área y que permitiría simplificar los desplazamientos hacia los campus sin depender de transbordos en el centro de la ciudad.
La medida forma parte de los ajustes que el Gobierno gallego analiza junto con los ayuntamientos del entorno para adaptar la red a las necesidades actuales. Sobre la mesa no está solo la posible conexión universitaria. La revisión incluye también la ampliación del servicio al polígono de Iñás, otro de los puntos que concentra movimientos diarios por motivos laborales.
El objetivo de la Xunta pasa por reordenar una red que lleva años soportando una elevada presión en accesos clave a la ciudad, especialmente desde municipios como Oleiros, Culleredo, Arteixo o Cambre. La lectura que hace la Administración autonómica es clara: las conexiones más directas y rápidas siguen siendo las más demandadas, sobre todo a primera hora del día y en el regreso de la tarde.
En el fondo del debate está una reivindicación repetida por usuarios y ayuntamientos: un transporte más ágil, mejor conectado y menos condicionado por recorridos largos o enlaces poco cómodos. La futura línea entre Perillo y la UDC encaja en esa idea, al ofrecer una respuesta más directa a una demanda vinculada a los estudios y a la movilidad diaria de la juventud del área metropolitana.
La revisión del mapa de servicios llega además en un momento de cambios para la movilidad coruñesa. La integración de la estación intermodal y los ajustes previstos en las conexiones con el aeropuerto forman parte de un escenario que obliga a repensar frecuencias, itinerarios y paradas. En ese contexto, la Xunta insiste en que el plan de transporte público debe funcionar como una herramienta abierta a modificaciones, capaz de responder a los cambios que vaya marcando la comarca.