La red de mecos de Entroido crece en la comarca: 'El objectivo es consolidarlo'


No hace falta un cartel para saber que llega el Entroido cuando, de repente, aparece un meco en una plaza. Un muñeco de paja con ropa vieja, un mensaje con retranca y la capacidad de convertir cualquier rincón en un punto de encuentro. Esa es la chispa que está detrás de #entroidizaoteurueiro, una iniciativa promovida por la Asociación Chalana Cultural de Miño para recuperar los tradicionales entroidos de palla y extender la fiesta más allá de un acto aislado. El meco nace en Galicia como una figura que personifica el propio Entroido, una figura de paja vestida que, en la tradición, suele acabar quemada el finalizar las fiestas.
Miguel Anxo Abraira, integrante de la entidad, sitúa el origen del proyecto en la trayectoria cultural de la asociación, que en verano organiza la Muinhada, un festival alternativo a orillas del río Lambre, y en invierno impulsó un homenaje al cine en el rural en Vilarmaior. A partir de esa línea, decidieron seguir apostando por lo rural y recuperar la figura del meco del Entroido en la zona.
La clave, explica, era que no se quedase en un gesto puntual: 'Había que extenderlo a toda la comarca, no podía ser un acto puntual y tenía que durar un tiempo'. Así, la propuesta salió de una asamblea de la asociación y se fue ofreciendo a otras organizaciones hasta crear una red que, según Miguel, este año sumó unas catorce entidades, entre asociaciones y colegios. Entre las entidades participantes figuran, por ejemplo, la Asociación de Vecinos San Pantaleón dePaderne, la AAVV A Armonía de Vilarmaior y la Asociación de Vecinos de Carraceda (Oza-Cesuras).

Ese trabajo con los centros educativos fue decisivo para que la iniciativa entrase en las casas. 'Una cosa que les decíamos a los niños es que tenían que conseguir que sus padres les ayudasen a hacer un buen meco', relata, subrayando que el impulso de los pequeños ayudó a aumentar la participación y a convertir la construcción del muñeco en una actividad familiar.
Detrás de la estética, hay también una reivindicación cultural. Abraira considera que el Entroido quedó 'un poco apartado, olvidado' y también apunta al debate de los festivos: recuerda que 'más del 50% de los ayuntamientos de Galicia consideran el martes de Entroido como festivo local' y cuestiona que no tenga mayor reconocimiento.
Por eso, el propósito no es solo decorar. 'Lo que pretendemos es que no sea una festividad organizada, sino que salga de la propia gente', dice, insistiendo en que 'tiene que haber elementos de Entroido desde antes' para que la gente lo perciba, se prepare y se anime a celebrar.
La campaña también recupera el hilo más simbólico de la fiesta: la despedida del invierno y la llegada de la primavera. Abraira habla de 'llamar a la primavera' y explica que colocaron los mecos poco antes del martes de Entroido y los retiraron después del domingo del Entroido pequeño, marcando fechas para estirar la celebración en el calendario y en la calle.

Con el Entroido ya pasado, el balance deja matices. 'El año pasado tuvo más impacto' y 'este año, un poquito menos', reconoce, atribuyéndolo al mal tiempo, aunque destaca que hubo 'más reuniones, charlas informativas y talleres de construcción de mecos'. Aun así, defiende que 'la acogida es muy buena' porque cuando aparece un meco 'la gente se fotografía con él y lo comenta'.
También hubo aprendizajes en la coordinación. En Betanzos, por ejemplo, menciona que el servicio de limpieza del Ayuntamiento retiró por error uno de los mecos instalados en la calle, y recuerda que, cuando el tiempo acompaña y la participación crece, los mecos llegan a crear rutas espontáneas: 'El año pasado, en la parroquia de Callobre (Miño), se hizo la ruta de los mecos porque había cerca de 20 mecos instalados y la gente iba de uno a otro'.
El siguiente paso, en todo caso, mira al futuro. 'El objetivo es consolidarlo', afirma Abraira, con la idea de que hacer un meco acabe siendo un hábito social, como cuando los vecinos colocan las luces de Navidad en sus viviendas. Lo que también ya está en marcha es que puedan empezar a surgir celebraciones de 'entroidos pequenos' con la despedida del meco, e incluso recuperar figuras colectivas que existían en el pasado. Y añade que esta recuperación puede ir más allá de un nombre concreto: 'porque no solo existía el Policarpio en Samede, sino que existían otras figuras en la comarca, como la Cuca en Betanzos'.