La plantilla de Losán lleva a Madrid su protesta tras cuatro nóminas sin cobrar: 'Basta de no cobrar, queremos trabajar'

Un centenar de trabajadores de las instalaciones gallegas del Grupo Losán se desplazó este jueves a Madrid para reclamar una solución urgente a la situación crítica que atraviesa la compañía. La movilización, convocada por CCOO, se celebró ante la sede de la SEPI con el objetivo de que el Ministerio de Hacienda se implique en el desarrollo de un plan industrial que mantenga la actividad y proteja los puestos de trabajo de un grupo del que, según el sindicato, dependen de forma directa unas 700 familias.
En la concentración participaron empleados de las plantas de Curtis y Vilasantar y de los servicios centrales de A Coruña, además de trabajadores de otros centros. Durante el acto se corearon consignas como 'Losán no paga, y nadie hace nada' o 'Hacienda da la cara, la gente está cansada', en un contexto en el que la plantilla denuncia que acumula ya cuatro nóminas sin cobrar. Parte de los trabajadores gallegos salió a las 3.00 de la madrugada para poder estar en la capital.
La protesta contó con la presencia de la secretaria general de CCOO del Hábitat Galicia, Alejandra Gesto, y de su homólogo a nivel confederal, Daniel Barragán Burgui. También acudió personal de otra gran maderera gallega, Finsa, en señal de apoyo. Gesto alertó de que 'la plantilla está al límite' y pidió medidas inmediatas para evitar que las familias queden como rehenes de una crisis empresarial sin respuestas.
CCOO reclama que el Gobierno central, a través de Hacienda (del que depende la SEPI), y los Gobiernos de Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha se sienten con los acreedores para desbloquear una salida, ya sea con un cambio de propiedad o con una intervención sobre la actual. El sindicato defiende que debe existir un compromiso institucional para impulsar un plan industrial con garantías, al considerar estratégica la cadena de valor del sector forestal y maderero, clave en áreas rurales e industriales por su impacto en el empleo y en la fijación de población.
La central también cuestiona la gestión de la dirección del grupo y rechaza cualquier alternativa que implique cierres, despidos o desmantelamiento industrial como vía de ajuste. Por eso, exige transparencia y rendición de cuentas y reclama un compromiso explícito con la continuidad del proyecto, incluso si ello supone que la actual dirección dé un paso atrás para que el futuro de la compañía quede en otras manos, públicas o privadas.