La memoria antifranquista sube al primer plano con el homenaje a 'Gus' en la Diputación

La Diputación de A Coruña convirtió el Pazo Provincial en un espacio de reivindicación de la memoria democrática con la recepción a Miguel Ángel Gómez, 'Gus', distinguido este año como 'Republicano de Honra 2026'. El reconocimiento, promovido por la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña, se enmarca en los actos en torno al Día de la República y alcanza en esta edición su decimoctava entrega.
La figura de 'Gus' resume buena parte de la lucha antifranquista de la generación que se movilizó en los últimos años de la dictadura. Nacido en Zamora en 1953, se trasladó a Madrid para estudiar en la universidad y se implicó muy joven en la oposición al régimen. La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica destaca que fue represaliado por la dictadura, detenido y torturado, y que su trayectoria simboliza el compromiso de una generación que arriesgó libertad e integridad física en la defensa de la democracia.
En el acto institucional, el presidente provincial, Valentín González Formoso, puso el foco en la necesidad de reconocer a quienes no se limitaron a pasar por la historia, sino que decidieron intervenir en ella en un momento de especial dureza política. Por su parte, la diputada de Derechos Civiles, Sol Agra, advirtió de la vigencia de esa 'rebeldía ética' en un contexto internacional que, a su juicio, vuelve a poner en riesgo derechos y libertades. El presidente de la comisión, Carlos Babío, incidió en que más de medio siglo después de la muerte de Franco sigue pendiente un mayor compromiso institucional con la reparación de las víctimas y con la retirada de la simbología franquista que aún permanece en espacios públicos.
El homenaje a 'Gus' refuerza además un mensaje de fondo que la Comisión y la Diputación llevan tiempo situando en el centro del debate público: no hay memoria democrática real sin verdad, justicia y reparación. El acto sirvió así no solo para reconocer una biografía marcada por la represión y la resistencia, sino también para reivindicar la necesidad de que las instituciones sigan asumiendo un papel activo frente al olvido.