“La custodia del territorio y dar a conocer espacios de gran interés ecológico y científico es fundamental”

Jessica Fernández
¿Cómo valoran la evolución de la Asociación desde sus inicios y hasta el día de hoy?
En 2008, entidades y personas de Galicia vieron la necesidad de crear una asociación que fomentase la conservación de la naturaleza, utilizando la herramienta de la custodia del territorio. Así, la evolución de la entidad está siendo ascendente, pues comenzamos explorando múltiples posibilidades, como decidir qué proyectos llevar a cabo o en cuáles colaborar. Los primeros años resultaron complejos, ya que tuvimos que ir encontrando nuestro lugar, pero este tiempo nos permitió aprovechar el trabajo previo, consolidar esas bases y desarrollar hoy proyectos de mucho mayor calado e impacto. A partir del año 2020, la asociación dio un salto importante en el número y alcance de las acciones que realizaba, tanto en la Casa das Insuas como en otras zonas de Galicia. Actualmente, la asociación cuenta con alrededor de cien socios procedentes de la provincia de Lugo, de A Coruña y de otras partes de Galicia y de España.
¿Cuáles son los proyectos en los que están inmersos?
Nuestro trabajo principal se basa en la custodia del territorio, actuando desde distintos ámbitos y en colaboración con numerosas entidades. Desarrollamos acuerdos de custodia que constituyen el pilar fundamental de nuestra actividad. A partir de ahí, realizamos también acciones de asesoramiento, educación ambiental y otras iniciativas, pero la protección y gestión responsable del territorio siguen siendo el eje esencial de la asociación. Las áreas donde centramos una mayor parte de nuestro trabajo son la Terra Chá, la montaña lucense, la zona del Courel y la sierra del Careón, en la provincia de A Coruña.
Háblenos de las actividades desarrolladas en la comarca de Lugo.
En Os Ancares llevamos a cabo un proyecto en un monte de varas, el de Piornedo, donde colaboramos con los propietarios para administrar más de 800 hectáreas en uno de los espacios naturales más impresionantes de la provincia. En este monte prestamos apoyo y asesoramiento para que puedan gestionar directamente su territorio mediante iniciativas propias; y, por otra parte, impulsamos nosotros mismos proyectos de conservación enfocados en la recuperación de praderas, humedales y otros hábitats que fueron desapareciendo en los últimos años. Además, realizamos numerosas actividades de divulgación. Cada año organizamos un bioblitz, un fin de semana dedicado a reunir a amantes de la biodiversidad para identificar las distintas especies que habitan en un determinado lugar. El objetivo central es promover la conservación y la mejora ambiental de este monte y de todo el ecosistema asociado.
También trabajan en O Courel.
Sí, allí gestionamos también un monte de varas del que somos copropietarios, pues adquirimos varias parcelas hace unos años en el monte de Paderne. Nos implicamos en su administración, participando en la toma de decisiones y en la planificación de las labores forestales. Además, trabajamos en la delimitación, divulgación y la gestión de las microreservas de orquídeas del Courel. La finalidad de estas áreas protegidas es mejorar el hábitat de las orquídeas y de otras especies asociadas a suelos calcáreos. El abandono de la actividad ganadera provocó un avance del matorral que amenaza a estas especies, por lo que su gestión y control favorecen el desarrollo adecuado de las orquídeas y de otros tipos de flora de interés.
En esa zona también trabajamos en el Monte de Toca en Samos con una actividad a tres bandas entre nosotros, Cruz Roja y la comunidad de montes. Esta colaboración ya viene de lejos, cuando promovimos una plantación para mejorar la calidad ambiental del monte. Ahora, con este acuerdo, estamos teniendo una serie de actividades para difundir los valores ambientales del monte vecinal, y que van a durar bastantes meses. Estamos intentando planificar en aquellas épocas de mejores condiciones meteorológicas porque allí nieva, entonces en otoño hicimos una salida micológica y en primavera volveremos a hacer actividades para conocer la fauna y el monte, ya que es un lugar muy interesante y bonito.
¿Y en la Terra Chá?
En la Terra Chá colaboramos con la Diputación de Lugo en la gestión de las Insuas do Miño y Ollos de Begonte, un espacio de más de 110 hectáreas de alto valor ecológico, que incluye humedales, bosque de ribera y zonas de inundación. Estos bosques de inundación son muy escasos en toda la Península Ibérica y es necesario preservarlos con especial cuidado. Allí trabajamos tanto en el ámbito de la investigación, estudiando la fauna y la flora para evaluar su estado de conservación, como en el de la divulgación, acercando el conocimiento de sus valores naturales a escolares, universitarios, investigadores y público general.
Pero no solo trabajan en la provincia de Lugo.
Exacto. La tercera gran zona de actuación es la Sierra del Careón, en la provincia de A Coruña, un espacio singular por sus formaciones geológicas únicas que contienen altos niveles naturales de metales pesados. Esta particularidad dio lugar al desarrollo de especies vegetales adaptadas a estas condiciones, convirtiendo el Careón en uno de los diez enclaves botánicos más importantes de la España peninsular. Se trata de un lugar espectacular y poco conocido. En este ámbito estamos adquiriendo o arrendando parcelas —a través del Banco de Tierras— con el propósito de garantizar una gestión adecuada de los hábitats y favorecer la conservación de estas especies únicas, al tiempo que difundimos los extraordinarios valores naturales de este espacio.

Todos los esfuerzos puestos en la conservación, ¿no?
Sí, eso es lo fundamental. Después, para hacer esa conservación, hay que dar a conocer los valores ambientales tanto a la población local, es decir, a los vecinos de las áreas que custodiamos, como a investigadores y especialistas que trabajan con determinadas especies de flora o fauna, deben tener la oportunidad de conocer estos espacios, ya que representan enclaves de gran interés ecológico y científico. Y también intentamos generar una economía para esa zona. Varias empresas organizan visitas a estos espacios, siendo un importante foco de interés ecoturístico. Consideramos esencial que exista una economía activa en el ámbito rural para garantizar que este siga vivo y se pueda gestionar de un modo sostenible y adecuado.
Para ese trabajo, hace falta ayuda. ¿Cuáles son las necesidades?
La financiación es nuestra piedra angular para desarrollar proyectos o contratar empresas que se encarguen de la gestión de un determinado espacio. Contamos con apoyo de las diputaciones de Lugo y de A Coruña, así como del Ministerio para la Transición Ecológica, a través de la Fundación Biodiversidad. Sin embargo, de la Xunta de Galicia obtenemos muy poca ayuda, a pesar de ser la administración competente en materia de conservación de la naturaleza y de que las entidades de custodia podríamos contribuir significativamente a la consecución de sus objetivos. Por otro lado, también precisamos una mayor implicación del sector privado. Existe una escasa base social en las asociaciones de este tipo: incluso las organizaciones más grandes del Estado cuentan con un número de socios muy reducido si lo comparamos con las cifras de otros países europeos como el Reino Unido, Alemania o los Países Bajos. Además, prácticamente no existen mecenas que aporten financiación, lo que dificulta avanzar con mayor estabilidad e independencia.
¿Cuál es el camino de futuro?
Nuestro proyecto no es solo un plan de entidad, aunque también lo sea, sino sobre todo un proyecto vital para las personas que formamos parte de él. Creemos firmemente en la custodia del territorio y en la conservación de la naturaleza, y mientras tengamos fuerzas, seguiremos trabajando con esa misma ilusión y compromiso. Nuestra intención es continuar creciendo en las zonas donde actuamos y con objetivos definidos. Queremos seguir colaborando con la gente con la que trabajamos día a día, especialmente con los vecinos, que son una parte esencial de nuestro trabajo. Además, consideramos que nuestro trabajo es relevante para Rábade, pues dinamizamos la Casa das Ínsuas con actividades abiertas a toda la vecindad, convirtiéndola en uno de los principales focos de divulgación ambiental de la asociación. Además, los proyectos de conservación que desarrollamos por toda la provincia, tanto en la Terra Chá como en las áreas de montaña de Lugo, tienen una gran importancia, ya que se prolongan durante mucho tiempo e implican una cooperación constante con los habitantes de las zonas en las que actuamos.