La CIG pide a CCOO un frente común para reabrir la negociación del convenio del autobús

La negociación del convenio provincial del transporte de viajeros por carretera sigue bloqueada y con el conflicto laboral en el aire. La CIG ha instado a CCOO a que, tras rechazar la última versión del texto presentada por la patronal, se incorpore a la negociación de un nuevo acuerdo que deje atrás el preacuerdo ya tumbado en referéndum.
Según la central, el ofrecimiento viene de semanas atrás. La CIG sostiene que el 12 de febrero ya solicitó una reunión con CCOO para explorar una propuesta conjunta basada en la plataforma unitaria y que, si sale adelante, permitiría reunir el 63% de respaldo en la mesa negociadora. El sindicato asegura que ha reiterado la petición por escrito antes de la próxima cita de mediación, prevista para esta semana pero todavía sin fecha concreta.
El llamamiento se produce después de que CCOO confirmase que no firmará el convenio tal y como quedó en la última propuesta. Entre los motivos, la central cita carencias en aspectos como la definición de la jornada, la incorporación de un día de asuntos propios o una mejora salarial más significativa.
En paralelo, UGT ha firmado con la patronal un convenio de eficacia limitada, una fórmula de adhesión voluntaria. UGT lo presenta como un convenio extraestatutario aplicable a quien se sume y destaca, entre otras medidas, la jornada anual de 1.800 horas para el marco 2025-2026.
La CIG critica ese movimiento y lo enmarca en un intento de imponer desde la minoría sindical un acuerdo que el sector ya rechazó. Además, insiste en que no hay cierre mientras no finalice oficialmente la mediación y advierte de una ‘dudosa legalidad’ por irregularidades en el proceso, según su valoración.
La tensión quedó reflejada el domingo 23 de febrero en Santiago, donde cientos de trabajadores se manifestaron para exigir que se respete el resultado de las votaciones y reclamar un ‘convenio digno’. La CIG sostiene que el preacuerdo fue rechazado en el referéndum del 4 de febrero por el 70% de la plantilla.
Por ahora, la huelga permanece suspendida para facilitar la negociación, pero no desconvocada, y los sindicatos advierten de que podría volver si no hay avances en los próximos encuentros.