La Casa Museo María Antonia Dans abre una muestra que une paisaje y tradición con Lucía Torres y Xosé Casal

La Casa Museo María Antonia Dans suma una nueva propuesta expositiva con la inauguración de la muestra conjunta de Lucía Torres y Xosé Casal, una cita que vuelve a situar este espacio de Curtis como punto de encuentro para la creación gallega contemporánea. La apertura contó con la presencia del vicepresidente de la Diputación de A Coruña, Xosé Regueira, acompañado por el alcalde de Curtis, Javier Caínzos, y por miembros del gobierno local.
La exposición construye un diálogo entre dos trayectorias diferentes en la forma, pero cercanas en el fondo. Tanto Torres como Casal comparten una mirada muy vinculada a la tierra, al recuerdo y a la manera de interpretar Galicia desde la emoción y la experiencia personal. El resultado es una propuesta en la que el paisaje, la cultura popular y la identidad aparecen como hilo conductor.
Lucía Torres presenta una obra marcada por la carga sensorial y por la conexión con la memoria. Formada en Bellas Artes y con un recorrido también ligado a la docencia en inclusión social, la artista reparte su vida entre A Coruña y Santa Cruz de Tenerife. En su pintura, la luz, el mar y la nostalgia de la Galicia interior conviven a través del óleo, el acrílico y el carboncillo, en una búsqueda de atmósferas que remiten tanto a lo visible como a lo recordado.
Por su parte, Xosé Casal aporta a la muestra una obra muy pegada al alma popular gallega. Pintor, músico y gaitero, su formación en la Escuela de Artes y Oficios de A Coruña enlaza con la tradición artística de la ciudad, mientras que su trabajo en óleo y acuarela profundiza en la cultura y en la idiosincrasia del país. Su pintura funciona como un retrato emocional de Galicia, atento a los gestos, a los símbolos y a las señas de identidad colectiva.
La inauguración sirvió también para reivindicar el papel de la Casa Museo María Antonia Dans como escaparate para el talento gallego y como espacio de dinamización cultural en el municipio. La nueva muestra refuerza esa línea y propone al público un recorrido en el que tradición y paisaje se dan la mano a través de dos artistas que, desde lenguajes distintos, comparten un mismo sentimiento de pertenencia.