La AESIA pone en marcha en Mariñán su Laboratorio de Ideas para blindar una IA ética

El Pazo de Mariñán se convirtió este jueves en uno de los epicentros del debate tecnológico estatal con la constitución del Laboratorio de Ideas de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial. El acto, encabezado por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, sitúa a Bergondo en un movimiento que busca dar un paso más en la construcción de un modelo de inteligencia artificial sometido a control público, con garantías democráticas y orientado a la protección de derechos.
La puesta en marcha de este nuevo órgano refuerza además el papel de la provincia de A Coruña dentro de la estrategia estatal en torno a la IA. La ciudad de A Coruña fue elegida en 2022 como sede física de la AESIA y la agencia inició su actividad presencial en febrero de 2025, por lo que el nacimiento de este laboratorio añade una nueva pieza al ecosistema institucional que el Gobierno quiere consolidar en torno a la supervisión de la inteligencia artificial.
En la presentación, el Ejecutivo central puso el acento en que España quiere mantener una posición de vanguardia en la regulación de esta tecnología y evitar que su desarrollo derive en retrocesos sociales o democráticos. En esa misma línea, el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, defendió la necesidad de que una herramienta con tanto impacto quede bajo el paraguas de instituciones democráticas y no dependa solo de los intereses de las grandes multinacionales tecnológicas.
El comité asesor del Laboratorio estará integrado por una treintena de expertos procedentes del ámbito académico, institucional, empresarial y sindical, y estará presidido por Senén Barro. Entre las primeras líneas de trabajo figuran cuestiones de fuerte impacto social, como la protección de la dignidad de las mujeres frente a la manipulación de imágenes, la lucha contra los 'deepfakes' y la desinformación, la creación de entornos digitales seguros para la infancia y la adaptación del mercado laboral a los cambios que traerá la IA.
La jornada en Mariñán deja también una lectura política y territorial. El pazo, uno de los grandes espacios patrimoniales de la Diputación en Bergondo, sirvió de escenario para un mensaje claro: la regulación de la inteligencia artificial ya no es un debate de futuro, sino una decisión de presente. Y en esa carrera, Galicia y la provincia coruñesa quieren ganar peso desde una posición ligada a la supervisión, la ética y la gobernanza pública.