El taxi toma las calles contra los VTC y eleva la presión en María Pita

ACoruñaXa
La movilización de este miércoles reunió en A Coruña entre 190 y más de 300 vehículos, según las distintas estimaciones, en una protesta con la que el sector denuncia que los coches con autorización interurbana siguen haciendo servicios urbanos y reclama una respuesta más rápida frente a ese conflicto
A CORUÑA taxis
25 Mar 2026

El conflicto entre el taxi y los VTC volvió a ocupar este miércoles, 25 de marzo, el centro de la actualidad en A Coruña con una caravana de protesta que atravesó la ciudad desde el Obelisco Millennium y Os Rosales hasta O Parrote, para rematar después con una marcha a pie hacia María Pita. La movilización provocó retenciones y cortes puntuales a lo largo de la ronda de Outeiro, Pérez Ardá, Ramón y Cajal, Linares Rivas y el entorno de la Marina, en una nueva demostración de fuerza de un sector que asegura sentirse desprotegido ante la actividad de los vehículos con conductor.

La protesta marcó además un punto de inflexión interno, ya que por primera vez se sumaron de manera conjunta todas las asociaciones del taxi de la ciudad. Radiotaxi y Teletaxi, las dos organizaciones mayoritarias, apoyaron una convocatoria que también contó con el respaldo de Ugataxi y de otros profesionales independientes, en un escenario de unidad poco habitual hasta ahora. La dimensión de la marcha también fue superior a la de las movilizaciones anteriores de enero, cuando la protesta había reunido alrededor de un centenar de vehículos.

En el fondo del conflicto está la misma reclamación que el sector lleva meses repitiendo: los taxistas sostienen que numerosos VTC están realizando viajes urbanos dentro de la ciudad sin contar con la correspondiente habilitación municipal. La Xunta viene reiterando que las autorizaciones que tramita tienen carácter interurbano y que son los ayuntamientos los competentes para regular, autorizar en su caso la actividad urbana y sancionar cuando se detecten tráficos dentro del municipio. En una comparecencia parlamentaria de febrero, el Gobierno gallego cifró en más de 450 las actas y boletines de infracción registrados a lo largo de 2025 y en lo que va de 2026, la mayoría por tráficos urbanos.

La ciudad, por su parte, inició en enero la consulta pública previa para redactar una ordenanza específica sobre los VTC. El anuncio municipal enmarca ese proceso como el primer paso para decidir si es necesario o no autorizar servicios urbanos y, de ser así, en qué condiciones de seguridad, sostenibilidad y control. Esa futura norma sigue siendo una de las grandes demandas del taxi coruñés, que considera que la demora en su aprobación ha abierto una etapa de inseguridad jurídica y competencia desleal.

La tensión creció también en el plano judicial. A finales de noviembre, el TSXG aclaró que los VTC en A Coruña solo pueden realizar viajes interurbanos, a la espera de que exista una regulación específica para el ámbito urbano. Ese auto reforzó el argumento del sector del taxi, que interpreta que el problema ya no es tanto de marco legal como de control efectivo sobre lo que ocurre a diario en las calles.

Con esta nueva caravana, el taxi coruñés vuelve a situar el conflicto en el escaparate público y deja claro que no da la batalla por cerrada. La unidad exhibida este miércoles y la participación masiva apuntan a una fase de mayor presión sobre las administraciones, en un pulso que sigue abierto mientras la ciudad no apruebe una regulación específica y el sector no vea reducido lo que define como intrusión en el servicio urbano.

0.12812995910645