El PP eleva la presión sobre Inés Rey por el Mundial y sostiene que ocultó un informe sobre el impacto económico

El Mundial 2030 sigue abriendo un frente político de primer orden en A Coruña. El PP endureció este viernes, 20 de marzo, el tono contra Inés Rey y acusó a la alcaldesa de ocultar información sobre la candidatura de Riazor, al sostener que disponía de un informe universitario que apuntaba a un fuerte impacto económico para la ciudad mientras defendía públicamente la renuncia a la sede. La ofensiva llega apenas cuatro días después de que el Ayuntamiento confirmase que abandona la carrera mundialista y apueste ahora por una reforma de Riazor al margen de la FIFA.
El portavoz popular, Miguel Lorenzo, sostiene que su grupo pidió el pasado 10 de marzo toda la documentación vinculada al proyecto y que la respuesta recibida desde María Pita se limita al comunicado difundido el lunes, el mismo día en el que Inés Rey anunció la retirada de la candidatura. Según el PP, esa contestación evidencia que el ejecutivo local no facilitó los expedientes que se había comprometido a remitir tras la constitución de la comisión especial de seguimiento del Mundial. Esa comisión había sido aprobada por unanimidad en el pleno de diciembre de 2025 y, según denunciaron los populares a comienzos de marzo, en su primera reunión se había acordado trasladar los documentos durante febrero.
La nueva crítica del PP se apoya además en un estudio elaborado por un grupo de investigación de la UDC coordinado por el catedrático José Manuel Sánchez Santos. Ese trabajo, difundido el pasado otoño, defendía que la designación de A Coruña como sede podía traducirse en un importante efecto económico durante los días de partido y también en un legado posterior para la ciudad. Lorenzo utiliza ahora ese informe para rebatir el argumento central de Inés Rey, que justificó la renuncia al entender que las exigencias de la FIFA hacían el proyecto 'prácticamente inviable' y que continuar por esa vía podía hipotecar la ciudad sin un retorno equivalente.
El choque político crece a medida que se conocen más reacciones a la retirada. El PP ya registró la solicitud de un pleno extraordinario para que la alcaldesa detalle las gestiones con inversores, el esquema de financiación y los motivos reales de la renuncia. Al mismo tiempo, la Xunta también reclamó explicaciones más precisas, mientras Inés Rey insiste en que la ciudad tomó una decisión 'sensata y responsable' y defiende que la prioridad pasa ahora por impulsar, junto al Deportivo, un proyecto de modernización de Riazor pensado para el uso diario y el largo plazo.
En este nuevo escenario, la batalla política ya no se centra solo en por qué A Coruña se queda fuera del Mundial, sino en qué información manejaba realmente el gobierno local mientras mantuvo viva durante meses una candidatura que hoy da por cerrada. El debate se traslada ahora al pleno y a la documentación de un proceso que, lejos de apagarse con la renuncia, acaba de entrar en su fase más incómoda.