El BNG llevará al pleno de Miño una propuesta para asegurar fondos estables de mantenimiento en calles, caminos y saneamiento

El BNG de Miño avanzó que presentará en el pleno ordinario de este jueves, 18 de diciembre, una iniciativa para que el Concello cuente con una dotación presupuestaria “específica y suficiente” destinada al mantenimiento ordinario de las infraestructuras municipales. La propuesta pone el foco en actuaciones básicas en calles, caminos, carreteras municipales y en la red de saneamiento y drenaje, que según la formación llevan años sin ejecutarse correctamente pese a las quejas vecinales.
Los nacionalistas sostienen que en distintos puntos del municipio se repiten problemas como aceras deterioradas, firmes en mal estado, baches y hundimientos puntuales, zanjas sin limpiar o sumideros obstruidos. Un conjunto de incidencias que, aunque no sean grandes obras, repercuten de forma directa en la seguridad vial, la accesibilidad y la calidad de vida.
“'l mantenimiento ordinario no puede seguir siendo el gran olvidado de la acción de gobierno en Miño. Son actuaciones pequeñas, pero imprescindibles, que se llevan reclamando desde hace mucho tiempo y siguen sin respuesta', señaló el portavoz municipal, Alberte G. Nicolás, quien advirtió también de que la falta de prevención termina generando problemas 'más graves y costosos', tanto a nivel económico como para la seguridad y el bienestar de la ciudadanía.
El BNG insiste especialmente en la limpieza de zanjas, cunetas y sumideros como medida básica para evitar inundaciones y anegamientos, sobre todo en otoño e invierno. Nicolás considera que no es 'razonable' que cada año se repitan los mismos episodios por la ausencia de un mantenimiento mínimo y continuado, y alude además a la situación del contrato con la empresa suministradora que, según indica, no tendría la obligación de hacerlo y cuyo acuerdo estaría caducado.
La iniciativa plantea reservar en los Presupuestos Municipales de 2026 una partida estable para reparaciones puntuales, parcheo de aceras y firmes, limpieza de zanjas y cunetas y mantenimiento de sumideros. Además, la formación reclama una planificación anual con criterios claros de prioridad basados en la seguridad, la accesibilidad y la prevención de riesgos, así como una interlocución constante con la vecindad. “Hablamos de cuidar lo que ya tenemos, de actuar a tiempo y de escuchar a la gente. Eso también es servicio a la vecindad”, concluyó el portavoz.