El BNG lleva a las instituciones la demanda de restaurar y abrir al público el castillo de Corbeiroa

El BNG anunció una ofensiva institucional para reclamar la restauración del castillo de Corbeiroa y facilitar el acceso público a este bien patrimonial. La iniciativa, según trasladó la formación, parte de las demandas formuladas por la Asociación de Vecinos de A Obra y se llevará al Parlamento gallego, al Congreso de los Diputados y también a los plenos municipales de Sada y Bergondo.
La formación nacionalista pone el foco en el estado de ruina de una fortificación defensiva que tiene la consideración de Bien de Interés Cultural y que se encuentra en la punta de Corbeiroa, entre la playa de Gandarío, en Bergondo, y la de As Delicias, en Sada. La Xunta informó el pasado 3 de diciembre de 2025 del inicio de una intervención arqueológica para limpiar la vegetación del recinto, con un presupuesto de 8.500 euros, con el objetivo de dejar visibles las estructuras y el acceso al inmueble.
En su denuncia, el BNG sostiene que esa actuación no resolvió la principal reclamación vecinal, que es la posibilidad de visitar el castillo con regularidad. La formación apela al artículo 48 de la Ley del patrimonio cultural de Galicia, que establece que las personas titulares de derechos reales sobre los bienes de interés cultural específicamente declarados deben permitir la visita pública gratuita un mínimo de cuatro días al mes y durante, al menos, cuatro horas al día, salvo causa justificada.
Los nacionalistas defienden que la recuperación de Corbeiroa no debe limitarse a una limpieza puntual, sino que requiere una intervención más amplia para frenar el deterioro y poner en valor su historia. El castillo fue levantado en el siglo XVIII como parte del sistema defensivo del puerto de Sada, un origen que, a su juicio, refuerza su interés patrimonial y turístico para la comarca.
Con este movimiento, el BNG busca dar recorrido político a una reivindicación que lleva semanas ganando visibilidad en el entorno y que pretende convertir el castillo en un espacio accesible para la ciudadanía. La reclamación combina así dos exigencias: conservación efectiva del monumento y cumplimiento del derecho de acceso público a uno de los elementos históricos más singulares de la zona.